Desarrolla
su epistemología social (modelo de constructivismo radical)
basándose en las teorías propuestas por Vygotsky, la epistemología
genética de Piaget y la teoría de la
percepción de Berkeley, entre otros.
El problema epistemológico
“¿cómo
adquirimos nuestro conocimiento de la realidad y qué tan confiable y verdadero
es ese conocimiento?”. Según Putnam, hasta Kant, todos los filósofos han sido
realistas metafísicos: consideran que algo se puede llamar verdadero sólo si
corresponde con una realidad” objetiva” e independiente.
La
intención humana forma las estructuras conceptuales con unos propósitos:
explicar, predecir y controlar experiencias específicas. Y estas estructuras
conceptuales funcionan si cumplen con estos propósitos. Pero, esto no nos
dice nada sobre otras posibles estructuras conceptuales que también son
viables, y menos aún sobre una realidad objetiva a la que no tenemos acceso. Lo
único que vemos del mundo “real” son sus restricciones.
El constructivismo radical
“El
constructivismo radical, por lo tanto, es radical porque rompe con lo
convencional y desarrolla una teoría del conocimiento en la que el conocimiento
no refleja una realidad ontológica ‘objetiva’, sino exclusivamente un orden y
una organización de un mundo constituido por nuestra experiencia. El
constructivismo radical ha abandonado definitivamente el ‘realismo metafísico’
y se encuentra en pleno acuerdo con Piaget, quien dice que ‘la inteligencia
organiza el mundo al organizarse a ella misma'”.
Von
Glasersfeld (1996) enuncia los siguientes principios básicos:
a)
El conocimiento "no se recibe pasivamente, ni a través de los sentidos, ni
por medio de la comunicación, sino que es construido activamente por el sujeto
cognoscente".
b) "La función del conocimiento es
adaptativa, en el sentido biológico del término, tendiente hacia el ajuste o la
viabilidad".
c) "La cognición sirve a la organización
del mundo experiencial del sujeto, no al descubrimiento de una realidad
ontológica objetiva".
d) Existe una exigencia de socialidad, en los
términos de "una construcción conceptual de los otros"
CONSTRUCTIVISMO
La
importancia del constructivismo se evidencia cuando se le compara con el
enfoque epistemológico o ciencia cognitiva opuesta, que fundamenta el
conocimiento en una reflexión pasiva de la realidad objetiva externa. Esto
implica un proceso de "instrucción" externo, ya que para obtener esa
imagen de la realidad, el sujeto debe de alguna manera, recibir algún tipo de
información desde afuera.
CONSTRUCTIVISMO EN LA EDUCACIÓN
El
caso de la educación es especialmente llamativo. Aquí el constructivismo se ha
convertido en una especie de ideología totalizadora, algo así como la única
posición razonable. En esta línea, Anguita reportaba haber “oído decir a
profesores de Enseñanza Secundaria, biólogos y geólogos, que tienen la
sensación de estar obligados a adoptar no sólo el enfoque, sino también la
jerga del constructivismo cuando redactan cualquier documento de índole
pedagógica.
Utilidad constructivismo
Está
claro que el constructivismo fue útil para poner de relieve los defectos de la
psicología conductista y de sus implicaciones educacionales (las supuestas y
las reales). Pero ello se debió mucho más a la valoración del mundo del
significado y otras consideraciones “mentalistas” que al desprecio por la
objetividad de la realidad o del conocimiento. En cualquier caso, desligarse
del constructivismo radical de ningún modo implica volverse conductista.
REFERENCIAS
- Serrano, J. M. y Pons, R. M. (2011). El constructivismo hoy: enfoques constructivistas en educación. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 13(1). Consultado el 17 de Abril del 2016 en: http://redie.uabc.mx/vol13no1/contenido-serranopons.html
- Martínez,S , Guillaumin, G, Historia, filosofía y enseñanza de la Editorial UNAM, 2005
- Anguita, F. 2001. Contra el constructivismo. Enseñanza de las Ciencias de la Tierra 9(3): 235-238.
- Chadwick, C. 2005. Por qué no soy constructivista. Revista Brasileira de Aprendiza gem Aberta e a Distância 4: 1-6.
- Gaete, A. 2008. The concept of mental disorder. A proposal. Philosophy, Psychiatry, and Psychology 15(4): 327-339.

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